martes, 19 de abril de 2011

Performance

"LA FATALIDAD: ES EL LABERINTO"



El laberinto es un espacio determinado por los mundos en que todo ser humano se desenvuelve, es decir, realidad y virtualidad. Las ideas que deambulan en la atroz y vil encrucijada del laberinto se erigen ante nosotros como una opción que, aunque parece voluntaria y personal, está siempre condicionada por relaciones de poder que intervienen en nuestro comportamiento. En el centro del laberinto se sitúa una silueta humana como símbolo de subjetividades en construcción que, a su vez, le dan paso a nuevos y múltiples estilos de vida.
Además, estos mundos que se abren y se expanden ante nosotros nos presentan una gran gama de sentimientos y emociones en contraste con los proyectos de vida que circulan en una sociedad, en la que todo ideal humano se reduce a la producción y el consumo. Pero no es fatalidad lo que envuelve nuestra obra, sino más bien posibilidad, la opción de fuga está a nuestro alcance y solo la reflexión y la autonomía  son el mapa que nos dan la libertad.

Trabajo realizado por: Patricia Rodríguez, Paola Ruiz, Jennifer Valoyes,Yuly Velandia  y Sandra Gómez.


miércoles, 13 de abril de 2011

El hespérides

Ley 30

Reforma a la Ley 30: por qué sí, por qué no

La propuesta del Gobierno para reformar la ley de Educación Superior (Ley 30 de 1992) causó malestar y deja inquietudes en la comunidad universitaria. Y aunque todos coinciden en que es hora de reformar la norma, existen posiciones del Gobierno y el sector universitario que chocan y motivan, con y sin fundamentos, lamentables y costosos disturbios como los vistos esta semana en varias instituciones públicas.
Han pasado 18 años desde que se expidió la Ley 30 de 1992 y el sector ha cambiado sustancialmente. Para ese entonces, no existía el Viceministerio de Educación Superior, el ICFES no era un instituto dedicado a la evaluación de la educación y el ICETEX no era un banco de segundo piso, por mencionar algunos cambios.

Aunque la reforma se venía preparando desde la administración pasada, en un trabajo conjunto con el Ministerio de Educación y los rectores de las universidades, la que presentó hace algunas semanas el presidente Juan Manuel Santos es más amplia y con propuestas polémicas.

Semana.com seleccionó cuatro de los temas más polémicos de esta iniciativa de 144 artículos.

1. La empresa privada podrá invertir en las universidades públicas

Para el presidente Juan Manuel Santos, si la educación pública quiere ser competitiva y de buena calidad no puede negarse a la posibilidad de tener fuentes de inversión privada. “Esta propuesta no significa de ninguna manera privatizar la educación pública, ni va a implicar mayores costos para los estudiantes”.

El Gobierno advirtió que los recursos son limitados, por eso, aliarse con la empresa privada es una alternativa.“Hoy un empresario contrata servicios con la universidad, pero queremos que no solo contrate, sino que invierta capital para desarrollar proyectos específicos, que se meta la mano al bolsillo y genere innovación con las universidades (...) que pongan la plata, vendan servicios, desarrollen conocimiento y ojalá ganen bastante”, explicó la ministra de Educación, María Fernanda Campo.

Moisés Wasserman, rector de la Universidad Nacional, no ve clara la propuesta. “El ingreso del dinero del sector privado para investigación no es una novedad. Las universidades trabajamos con la empresa desde hace 40 o 50 años. Hay comités universidad-empresa-Estado en todas las regiones del país”, dice.

Según los rectores una empresa invierte si puede obtener rendimientos o beneficios. La pregunta para las universidades es: ¿qué tanto ese interés privado puede chocar con la misión y con la verdadera función de las universidades?

2. Más plata para la universidad pública

El Gobierno propone aumentar recursos para las universidades públicas en un 1 por ciento adicional al IPC en el 2012, un 2 por ciento en el 2013 y un 3 por ciento entre el 2014 y el 2019. Sin embargo, para las universidades, no es suficiente para sobrevivir con el número de alumnos que tienen y tendrán en el futuro.

La molestia de las universidades públicas está en que el proyecto de ley no incluyó el reconocimiento y el reembolso del dinero que invirtieron en los últimos 13 años para aumentar la cobertura y mejorar la calidad.

En ese tiempo “nuestro presupuesto se ha mantenido fijo con el Índice de Precios al Consumidor (...) En el año 2009 se hizo una adición de 70.000 millones de pesos, que es muy poco para el sistema de 32 universidades públicas con 600.000 estudiantes. Ese dinero no se ha terminado de pagar y es la única adición que han hecho en ese tiempo”, aseguró el rector de la Universidad Nacional, Moisés Wasserman.

3. Se crearán universidades con ánimo de lucro

Es una figura que no existe en el país, incluso paras las universidades privadas, cuyas ganancias deben ser reinvertidas en la institución. Con la propuesta del Gobierno se abre esta puerta que genera inquietudes entre las instituciones públicas y privadas, por el riesgo de que se ponga en peligro la calidad de la formación superior.

Según el gobierno, Brasil recurrió a este modelo que le permitió el aumento de la cobertura. “En 12 años pasaron de 1’800.000 estudiantes a casi 6’000.000, teniendo un 75 por ciento de instituciones con ánimo de lucro”, resaltó el presidente Santos.

Para el rector de la Universidad Nacional el tema debe ir más allá de las cifras. “El fin social de la empresa es el lucro. Ha funcionado en países como Brasil, pero hay que ver los dos lados. No son universidades verdaderas; funcionan en forma muy eficiente dando el mínimo posible logrando cobrar el máximo posible, como buena empresa. En Brasil tuvieron un impacto fuerte en cobertura, pero nulo en calidad”.

Agrega Wasserman que si se plantea crear este modelo, tiene que ser muy equilibrado, como también ocurrió en Brasil. “Hay que fortalecer a las universidades públicas, las que realmente hacen la calidad, dan el impulso y lideran el desarrollo del país”.

4. Autonomía universitaria

Es tal vez el tema que más preocupa al sector. Para el Gobierno el proyecto fortalece el aseguramiento de la calidad, la acreditación y la evaluación de la educación superior. Pero para los rectores, el Ministerio de Educación tendría más poder para vigilar y sancionar, lo que algunos ven como una lesión enorme a la autonomía universitaria.

“Es peligroso para la democracia que se le entregue tanto poder a un organismo ejecutivo, sin controles por parte de los órganos judiciales. La propuesta le da una fuerte capacidad sancionatoria al Ministerio, pero hay que tener cuidado porque realmente puede llevar a abusos”, afirma el rector de la universidad Jorge Tadeo Lozano y presidente de ASCUN, José Fernando Isaza.

Noticias sobre el agujero de la capa de ozono

La capa de ozono en la Antártida se recuperará hacia 2080

A los científicos y a los ecologistas les gusta especialmente la historia del llamado agujero de la capa de ozono: en menos de 20 años se predijo el problema (y después mereció el Nobel), se midió sobre la Antártida y se alcanzó un acuerdo internacional (Protocolo de Montreal, 1987) para prohibir el uso de los compuestos químicos que destruyen el ozono.

Este mes se cumplen precisamente 25 años del primer anuncio, en mayo de 1985, del adelgazamiento acusado -agujero- de la capa de ozono sobre el continente blanco. Los científicos han celebrado una jornada conmemorativa en la Universidad de Cambridge (Reino Unido) y han explicado que el grosor de la capa de ozono sobre la Antártida recuperará, en 2080, los niveles de 1950. El paralelismo con el cambio climático no ha podido faltar, pero en este caso teñido de pesimismo, no por falta de conocimiento científico, sino por falta de un acuerdo político eficaz que ataje el problema.

Joseph Farman, Brian Gardiner y Jonathan Shanklin, del British Antarctic Survey (BAS) , informaron, en mayo de 1985, en la revista Nature, acerca del descubrimiento del adelgazamiento de la capa de ozono sobre el continente blanco, en la primavera austral. La revista científica lo recuerda con un artículo de Shanklin en el que cuenta cómo se produjo aquel hallazgo en la estación antártica Halley, al constatar que los valores más bajos de ozono a mediados de octubre (primavera allí) habían caído un 40% entre 1975 y 1984.

"Había ya entonces preocupación acerca de que los CFC [clorofluorocarbonos] podían destruir la capa de ozono, que está a una altura entre 10 y 35 kilómetros sobre la superficie terrestre y que protege a la humanidad de más del 90% de la dañina radiación solar ultravioleta", recuerda Shanklin. Los satélites permitieron constatar que el agujero de la capa de ozono se extendía sobre todo el continente.

Fueron otros científicos, antes que estos tres expertos del BAS, quienes hicieron sonar la alarma con sus estudios acerca de la química atmosférica y la destrucción del ozono por las reacciones de compuestos como los CFC utilizados en los aerosoles y refrigerantes. Por aquellos trabajos de los años setenta recibieron el Nobel de Química, en 1995, Paul J. Crutzen, Mario J. Molina y F. Sherwood Rowland.

La capa de ozono es una pantalla natural que filtra la radiación ultravioleta de la luz solar nociva para los seres vivos, capaz de provocar en las personas quemaduras de piel, cáncer y cataratas. Una molécula de ozono está formada por tres átomos de oxígeno y en la estratosfera se concentra en una banda a una altura de unos 20 kilómetros. Hay una molécula de ozono por cada 100.000 moléculas de aire, explica el BAS. Se genera ozono cuando la radiación ultravioleta rompe moléculas de oxígeno, y se destruye por reacciones químicas del cloro y del bromo, emitidos a la atmósfera en los CFC y los halones.

En los ochenta se emitían 500.000 toneladas de CFC al año, alcanzándose un valor acumulado de 30 millones de toneladas en la atmósfera, una sexta parte de las cuales llegaban a la estratosfera, informa la Unidad de Coordinación de Investigación del Ozono de la UE.

Aunque la destrucción del ozono no se limita a la Antártida, el agujero antártico se debe a la meteorología allí y al frío extremo durante el invierno, que reactiva la producción de cloro y bromo a partir de los gases contaminantes; cuando llega la luz de primavera se acelera la pérdida de moléculas de ozono. "Hoy comprendemos bien la física y la química que gobiernan la capa de ozono", dice Shanklin. "Los niveles mínimos de ozono han sido constantes en los últimos 15 años, en un 70% por debajo de los niveles de finales de los setenta".

En cuanto a los destructivos CFC -prohibidos desde 2000 por el Protocolo de Montreal y sustituidos por los compuestos alternativos en sus usos industriales- su nivel alcanzó el máximo en 2001 y luego empezó a decrecer. Pero su efecto es duradero y el agujero antártico sigue apareciendo cada primavera; en 2006 se registró su mayor extensión: 28 millones de kilómetros cuadrados.

Escrito por: Alicia Rivera.

jueves, 7 de abril de 2011

El consumismo en la subjetividad infantil

Puesto que estamos inmersos en una sociedad consumista de los medios de comunicación ¿Qué estrategias como padres y docentes, podemos empezar a construir e implementar para confrontar y desinstalar el consumismo de la subjetividad infantil?


EN BUSCA DE LA CONSTRUCCIÓN DE SUBJETIVIDADES CRÍTICAS

¿Qué se considera humano en este mundo posthumano?
¿Cómo concebir la unidad del sujeto humano sin
hacer referencia a creencias humanísticas, sin oposiciones
dualistas, vinculando, en cambio, el cuerpo y la
mente en un nuevo flujo de sí mismo? ¿Cuál es la visión
operativa de sí mismo en un mundo dominando por la
ciencia de la computadora?
Donna Haraway (1990)

Es cierto que cada día estamos más sumergidos en la sociedad del consumo y que, al interior de ella, las actividades humanas están mediadas por los medios de comunicación, lo cuales han introducido nuevos valores y prácticas, nuevas formas de relación, de aprendizaje, de conocimiento e incluso, de entretenimiento. Desde muchas posturas se le concibe a esta revolución tecnológica como una perversa amenaza a la que está expuesta la sociedad, en general, y los niños, en particular.

Las nuevas formas de producción y la expansión de los mercados en todas las esferas de la vida, han comenzado a ocasionar el consumo infantil que se materializa en cuatro tendencias; el adultismo consumista, el individualismo, la masificación y el no límite y no desarrollo propio; expuestas por José Miguel Marinas[1], en el texto “Infancia, Ciudadanía y Medios de Comunicación”.

Muchos padres y adultos desean salvaguardar a los niños de los medios de comunicación y del creciente consumo infantil, por esa razón aseguran imponer límites de tiempo a sus hijos a la hora de navegar por internet y de ver televisión, así también, se encargan de verificar los sitios que ellos visitan, los canales y programas que observan, de esta forma, ponen distancia entre los niños y los medios, pero quizá tejen la cercanía entre los niños y el consumo, pues si no es de forma crítica que construyen la autonomía de los niños, si seria de forma oculta y mucho más perjudicial que ellos intenten acercarse a aquello que los adultos les prohíben.

Antes de continuar con la problemática que nos interesa, es necesario definir el concepto de subjetividad, ya que sobre ella recaen, las distintas formas de producción y de relación que se gestan al interior de la sociedad. Es la subjetividad la que se ve afectada por las transformaciones sociales y sobre ella recaen el consumismo y las relaciones de poder que se crean en la interacción que establecen los medios de comunicación en la sociedad.

La “subjetividad se refiere a la individualidad y a la conciencia de ser –la condición de ser sujeto–, pero asumiendo en su uso que éste es dinámico y múltiple, siempre posicionado respecto a discursos y a prácticas específicas y producido por estas mismas prácticas y discursos, que son los que constituyen la condición de ser sujeto” (Hernandez, 2005). La subjetividad infantil, entonces, se basaría en operaciones físicas y mentales a partir de la crianza, y que se desarrollan a través de etapas a lo largo de la vida que permite constituirse como sujeto de la cultura e integrarse en la sociedad.

Teniendo en cuenta lo anterior, es importante, de acuerdo a lo establecido por Marinas, reivindicar el lugar de la infancia como sujeto social que posee “rasgos de protagonista de la acción social distintos de otros sujetos”, pues hasta hora la noción de infancia no ha sido claramente establecida, sino que más bien ha ido cambiando de acuerdo al discurso público y a los modos de producción (Marinas, 2006). Reconociendo la noción de “infancia cambiante” propuesta por Buckingham (2002), es decir, la infancia debe ser pensada desde una idea de movilidad y a partir de las transformaciones permanentes.

Es difícil, pero no imposible, desinstalar el consumismo de la subjetividad infantil, la sociedad entera está inmersa en unos ideales consumistas que determinan y definen la función de los medios de comunicación. La infancia está inmersa en la sociedad mediática y consumista, aun desde antes de nacer, sin embargo los adultos, como garantes de los derechos de los niños, debemos asumir y abordar algunos de los riesgos derivados del uso de estos medios de comunicación.

En primer lugar debemos adentrarnos y conocer los mecanismos a través de los cuales funciona la sociedad mediática, puesto que, la mayoría de los niños menores de diez años manejan de forma sorprendente muchos de los medios de comunicación. Por este motivo, tanto padres como docentes, debemos guiar y acompañar a los menores en las búsquedas por internet, ayudarles a determinar que es bueno y que es malo, explicarles la importancia de no copiar y pegar material extraído de internet en los trabajos escolares y a evitar los sitios que ofrecen pornografía, ya sea internet, programas de televisión, periódicos, etc., como también, es de vital importancia enseñarles a interactuar en las redes sociales y en los blogs.

En segundo lugar hay que propiciar un espíritu crítico en la infancia para que los niños (as) comprendan la importancia de compartir tiempo e interactuar cara a cara con sus padres y con sus pares y de consolidar su identidad en las relaciones cotidianas y en las experiencias que vivencia tanto en el mundo virtual, como en el mundo real. En esta instancia no se deben rechazar los medios de comunicación ni los artefactos tecnológicos, sino que, se debe ir en contra del manejo inadecuado de los mismos.

Como bien lo dice Marinas, en los niños: “se depositan las expectativas de comportamiento democrático, de control de poderes y excesos, y, en esa confianza básica se desliza el pensamiento de que, de suyo, quien viene detrás traerá nuevos recursos y aportaciones para la mejora de las condiciones de la cívica”, en otras palabras, si se trabaja, desde edades muy pequeñas, la observación, el espíritu crítico y otras actitudes que problematicen los contenidos que a diario se les presenta a los niños, en diferentes escenarios, se abrirán puertas no solo para los que viven en el aquí y el ahora, sino que las futuras generaciones, quienes recogerán los frutos, se unan a esta resistencia, resistencia que prescinde de la violencia y que más bien pone su esperanza en  que la buena educación sea el principio de una nueva tecnología.

Por utlimo es importante desintalar a los niños del consumismo y mas bien instalarlos de forma critica en los medios de comunicación y las relaciones humanas que se tejen en la sociedad, defender y propiciar su reconocimiento como ciudadanos participativos, con aptitudes y actitudes democráticas, que se involucran en los procesos que se gestan a su alrededor, es fundamental para formar niños ciudadanos y no niños consumidores.

   REFRENCIAS:

 

·    HERNÁNDEZ, Fernando. El papel de la Escuela Primaria en la Subjetividad Infantil. España, 2005.

·    MARINAS, José Miguel. Infancia, Ciudadanía y Medios de Comunicación. Política y Sociedad, 2006, Vol. 43 Núm. 1: 159-168


ESCRITO POR:


Ángela Cedeño
Paola Tique
Sandra Gómez


[1] José Miguel Marinas es Doctor en Filosofía, actualmente es catedrático de Filosofía Política y Sociología en la Universidad Complutense de Madrid.

VIDEO: LA CORPORACIÓN


El video "The corporation" nos plantea interrogantes respecto a la situación del mercado y de las corporaciones: ¿Cómo funcionan? ¿Qué beneficios poseen?. También, nos invita a reflexionar en torno a nuestra postura como ciudadanos frente a esta lamentable, pero creciente realidad que esta determinada por los regimenes del consumo y de la producción. Entonces queda abierta la discusión en torno a ¿Cuántas necesidades creadas soy capaz de satisfacer? y ¿De qué manera puedo frenar esa gran bola de nieve?